No me dejan comer lo que me gusta?

culpable

Las dietas son negativas ya que nos fuerzan a dejar de comer alimentos que nos gustan mucho. Quien quiere vivir privándose de las cosas que nos gustan?

Este es el camino directo para el fracaso de cualquier programa para adelgazar y mantener un peso adecuado.

Como explico en la noticia “Descubrimos el Sexto Sentido” los alimentos que nos gustan están relacionados con los efectos emocionales que nos producen. Tal vez el caso más extremo sean los recuerdos de las comidas que nos preparaba mamá, el que nos hace querer comerlas nuevamente..

Debido al profundo interés por adelgazar, puede ser que aceptemos privarnos de algunos alimentos por algún tiempo.

En el primer día no tendremos ningún problema. Después de una semana decimos SI, vamos bien.

Sin embrago, después de algunas semanas comenzaremos a sentir los efectos del Síndrome de Abstinencia, haciendo que aumenten nuestros deseos por comer nuevamente estos alimentos.

Llega un punto en el que nos liberan para volver a comer los alimentos que tanto nos gustan (o caemos en la tentación) en que los comemos en forma compulsiva. Nos serviremos un plato lleno. Lo comeremos rápidamente fruto de la ansiedad. Nos llevaremos grandes bocados a la boca. Lo más probable es que al terminar nos repetiremos.

Nuestro cerebro nos dice que aprovechemos a comer todo lo que podamos ya que hemos pasado un largo tiempo sin comer este alimento que tanto nos gusta y no sabemos cuándo lo tendremos nuevamente.

Este instinto de volver a comer lo que tanto nos gusta se desarrolló durante millones de años en condiciones de escasez de alimentos. Nos ayuda a recordar donde y en qué periodo del año encontraremos nuevamente los alimentos que nos gustan.

Hoy en día tenemos una súper abundancia de alimentos y estamos constantemente expuestos a los alimentos de los que nos estamos privando. Esto hace que aumente fuertemente el deseo por comerlos.

Los supermercados saben de esto. Por lo tanto, al pasar por la caja colocan todos estos alimentos que, en el caso de estar bajo la influencia del Síndrome de Abstinencia, nos harán desear comerlos nuevamente y nos dejará propensos a que los compremos. Yo llamo a esto el corredor de las tentaciones.

Evitar el Síndrome de Abstinencia es muy simple. Basta con no privarse de ningún alimento, ajustando el tamaño de las porciones y la frecuencia con que los comemos a nuestras necesidades.

Por ejemplo, podemos adelgazar perfectamente incluyendo porciones de chocolate de 30 gramos como una merienda o hasta como una comida principal.

Si usted cae en el síndrome de abstinencia vuelva a comer los alimentos que usted gusta en las porciones y frecuencia adecuadas y el síndrome desaparecerá en pocos días.