Porqué odio mi balanza?

Mi peso

Para saber si tenemos éxito en un proyecto debemos tener una forma para medir el avance. Si queremos adelgazar la conclusión lógica es que tenemos que medir nuestro peso.

Siempre me llamó la atención porqué muchas personas sienten aversión por la balanza.

Uno de los motivos es que la mayoría de las personas no sabe cómo pesarse.

Para entender esto, me pesé varias veces en un día, al despertar, después de ir al baño, antes y después de cada comida, antes y después de la actividad física deportiva y antes de ir a dormir. Los resultados fueron sorprendentes.

Peso de un dia

La primera conclusión fue que nuestro peso puede variar hasta 2 quilos en un día. Sabemos que los deportistas profesionales en un día de entrenamiento puede tener una variación del peso bastante mayor, pudiendo llegar a 5 quilos.

Si nos pesamos un día en el momento en que estamos con el peso mayor y el día siguiente cuando estamos con el peso menor la conclusión será que perdimos 2 quilos y lógicamente no sentiremos muy contentos.

Por el contrario, si un día nos pesamos cuando estamos con el peso menor y el día siguiente cuando estamos con el peso mayor la conclusión será que engordamos dos quilos, a pesar de todos los esfuerzos que hayamos hecho. Esto nos hará sentirnos confundidos y frustrados.

Lo anterior es responsable de que muchas personas abandonen su plan para adelgazar ya que concluirán erradamente que no funciona.

No existe nada más dramático en un proyecto que perder confianza de la herramienta que nos permite medir el avance ya que nos conduce a una total desorientación y frustración.

La verdad es que ninguna de las dos conclusiones es verdadera.

Al observar los datos vemos que el peso en la mañana, después de ir al baño y antes de tomar desayuno, se repite de un día a otro. Este es un momento en donde nuestro organismo está en equilibrio.

Repetí estas mediciones en un gran número de días permitiéndome tener certeza absoluta de la validez de esta observación.

Más aún, este es un método tan sensible que permite medir variaciones de apenas 100 gramos de un día a otro. Más importante aún, conseguí correlacionar la variación del peso con lo que comí el día anterior.

De esta forma, pesarse todos los días, de mañana, después de ir al baño y antes de tomar desayuno, es una valiosísima herramienta para acompañar un programa para adelgazar e identificar los cambios respectivos para asegurar que estaremos siempre en el camino correcto.

El método es extremadamente simple:

  • Pésese cada día en la mañana, después de ir al baño y antes de tomar desayuno
  • Siempre con la misma ropa
  • Con la misma balanza (ya vi variaciones de hasta 4 quilos entre diferentes balanzas)

Festeje si su peso disminuyó

Si su peso aumentó, vea lo que comió el día anterior e identifique los ajustes que tienen que hacer para que su programa continúe por el camino del éxito. Este es el proceso de mejoría continua.

Muchos éxitos en su plan

(Para ver la presentación clique en las flechas)

4 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *